Reseña: Doctor Star
Juan Pedro Tocino Castro.
10 julio, 2019

Este més se ha publicado la serie Doctor Star, un spin off de Black Hammer.
Y es que Black Hammer es, sin duda, una de las series del momento.
La obra de Jeff Lemire no ha dejado indiferente a nadie por su calidad y por la enorme cantidad de referencias que hace a los cómics de superhéroes.

La labor de publicación realizada por Astiberri de la cabecera principal es encomiable y ya podemos disfrutar en nuestro país de tres tomos publicados.

Pero el rico universo creado por el guionista canadiense ha permitido la elaboración de varios spin-offque aportan información adicional sobre esta nueva franquicia y algunos de sus personajes. 

 Después de Sherlock Frankenstein y la legión del mal, guionizada por Lemire y dibujada por David Rubín, llega Doctor Star y el reino de los mañanas perdidos, esta vez con el magnífico arte de Max Fiumara.

Una obra que se consolida como un claro homenaje al Starman de James Robinson, donde se tocan temas como la familia o el amor, llena de referencias al mundo superheroico y la Edad de Oro. Además, la edición de Astiberri es inmejorable recopilando la miniserie original en un tomo de tapa dura y a un precio muy económico de 15 euros. 

Argumento

La historia nos cuenta las aventuras de Jimmy Robinson (se puede apreciar el homenaje al guionista de Starman), un científico obsesionado con sus investigaciones, que, tras largas horas de trabajo, consiguió obtener un enorme poder procedente de las estrellas y accedió a la llamada “Para-zona”. El gobierno de los Estados Unidos viendo el potencial de los descubrimientos realizados por nuestro protagonista, le pedirá que desarrolle un arma lo suficientemente potente como para decantar la balanza en la Segunda Guerra Mundial a favor de los Aliados.

Mientras tanto, la esposa y el pequeño hijo de este nuevo héroe serán, poco a poco, abandonados por Jimmy, que ahora tiene cuestiones más importantes que atender. El ansia de aventuras y conocimientos empujarán al Doctor Star a experimentar momentos inimaginables tanto en la Tierra como en otros planetas, que, indirectamente, provocarán enormes problemas en su ajetreada vida. 

Doctor Star

Guion y apartado artístico

Black Hammer es una obra llena de referencias a la historia del cómic estadounidense y eso también se aprecia en el tomo que aquí estamos reseñando. Mas allá del claro homenaje a la serie de James Robinson, a lo largo de los números podemos observar la aparición de personajes presentes en la colección principal guionizada por Lemire, los cuales formarán una especia de grupo, al más puro estilo de la JSA, al que también pertenecerá el Doctor Star y que lucharán contra Hitler en tierras europeas. Además, el guionista canadiense vuelve a tocar algunos de sus temas favoritos como los problemas familiares, impregnando esta historia de un aire nostálgico y melancólico que, verdaderamente, consigue emocionar al lector.

La trama está contada a través de flashbacksy una voz en off que permite sumergirnos cada vez más en la obra y empatizar con Jimmy Robinson. Un Doctor Star, que en el presente es viejo y se arrepiente de muchas decisiones tomadas en el pasado. Lemire consigue a la perfección llevar a cabo una miniserie solida, emotiva y con un mensaje muy bello, que enriquece el universo de Black Hammer, pero también funciona por si sola. 

Del apartado artístico se encarga el argentino Max Fiumara, que lleva a cabo un trabajo espectacular con un estilo propio del cómic independiente, muy detallista y una narración ágil. El arte de este dibujante se adapta perfectamente al tono melancólico y nostálgico de la obra, pero a la vez representa de forma extraordinaria las viñetas de acción más superheroicas. Fiumara realiza algunas splash pages impresionantes, refleja muy bien las expresiones y elabora un diseño de personajes muy acertado. No debemos olvidar la labor al color de Dave Stewart, que consigue un resultado magnífico, reafirmándolo como uno de los mejores coloristas del momento. 

Conclusiones

En definitiva, estamos ante un cómic de aventuras que, aunque se encuadra dentro del género superheroico, trata temas muy terrenales y cotidianos. Lemire y Fiumara nos cuentan, al fin y al cabo, la historia entre el doctor Robinson y su hijo, además de impregnar toda la trama de ese aire clásico de la Golden Age. En general, se trata de una miniserie de enorme calidad, perfecta para aquellos que sigan la cabecera principal, pero también muy disfrutable si no has leído nada de Black Hammer y solo quieres gozar con un buen tebeo.